Archive: September 2010

Lo bueno, lo malo y lo estúpido.

Off
 

En este tiempo, bueno; desde que no escribo aquí, han sucedido innumerables cosas, obviamente buenas, malas, feas, estúpidas y de ahí para arriba. Sin embargo, he aprendido con los pijazos que te das en la vida, que sencillamente tenés que seguir adelante, a menos que te dés por vencido y decidás ir a tirarte al puente de tu preferencia aquí en la capital; claro que esto no es ningún tipo de burla, ya que han de tener sus cojones estos tipos, dirían los recientes campeones del mundo (que por cierto es algo que estuvo bueno, pero no magnífico). Pues regresando a la cotidianidad y específicamente al acontecer político-social del cual, la otra vez había jurado no volver a postear ni comentar nada, talvez porque se hace tan repetitiva tanta suciedad, pero sobre todo, tanta impotencia de mi parte; es decir, el saber que no puedo hacer nada más que sacarle la madre al jodido presidente y más cuando sucede algo demasiado personal, tal como un asalto a algun familiar o a mi persona, que por supuesto han sucedido. Pero retomando, he tenido muchas ganas de hacer algún foro, algún debate, retar a algún diputado a que se pusiera en los zapatos de cualquier mortal guatemalteco, como Yo por ejemplo. Y aunque sé que por de más inútil, sería bueno restregarle en la cara (al de turno) sí, algo trilladísimo acerca de esa “carta magna” y “alma mater” de la democracia y demás mierdas que nos han metido en la shola o al menos a mí, desde que tengo memoria. Empecemos mejor… (more…)

En Guatemala no se puede decir “No” (tampoco “Sí”)

 

cagues de risa, desahogos, muladas

Tenemos decenas, quizás cientos de feas costumbres en Guatemala, nombrandolo de mejor manera, tenemos muchas mañas. Claro, también tenemos miles de costumbres formidables; “de todo hay en la viña del Señor”, reza un dicho popular. Sin embargo, hoy me centraré en algo que tenia en la cabeza desde hace un tiempito, exactamente desde que fuimos con a la misa de aniversario de fallecimiento del “Enano”. Platicábamos con un amigo del y del “Enano” (mientras Yo me zampaba un whisky) y nos contaba que acababa de regresar de España; realmente me da mucha pena, pero no recuerdo el nombre de este cuate. Les decía, nos contaba muchas de sus anécdotas estando por la ciudad Ibérica, por ejemplo que lavan a diario las calles en Madrid, la importancia que tienen los “pasos de cebra” por allá, es más, bromeaba que allá te podés cruzar con los ojos vendados y los carros deben parar; había escuchado de eso también en Estados Unidos, según lo que me contaban algunos parientes; realmente creo que solamente en Guatemala y países aledaños están de adornos estas líneas longitudinales en cada esquina, para el “paso de peatones”. Pero bueno, tratando de no extenderme y enlooparme en cada cosa que les cuento y regresando a mi tema, aquél nos contaba de algo que no es común aquí, mientras que en la península europea (y me imagino que en todo occidente) es de cotidianidad. El hecho de responder de manera directa, tajante y sin tapujos “Sí” ó “No” a cualquier petición. Por ejemplo, nos contó que en una oportunidad él necesitaba una computadora y la pidió prestada a alguien, que al mismo tiempo le dijo “No”. Dice que se sintió un poco sorprendido y hasta cierto punto asustado por lo tosco de la respuesta, pero repitiendo, resulta que allá es asi.

Caminando por la séptima avenida, zona 1.

 

charadas, espyder, mi vida

De las malditas ironías de la vida, resulta que tengo dos carros, pero uno lo tengo en un predio, en calidad de venta por supuesto, mientras que el que tengo en uso, está en mantenimiento en el taller. Razones por las cuales, luego de no andar a pie por la ciudad durante bastante tiempo y después de ir a dejar a Mrs. espyder, decidí caminar. Todo empieza con un cigarrillo que compré en una tienda frente a Casa Presidencial, o sea, sobre la 6ta. avenida; me atravesé y al momento de encenderlo, vi de re-ojo que venía tras de mi el diputado Mario Taracena, por cierto, me extrañó sobre manera que estuviese charlando por teléfono y sin ningun guardia de seguridad, se veía como cualquier otro mortal guatemalteco, como yo por ejemplo. Sin ser shute y sin querer queriendo, escuchaba su conversación, misma que interrumpí, al atravesarme mejor la calle (sobre la 5ta.) y enfilar la séptima avenida. Sí, es de esos trips que tenía ratos de no hacer, caminar y caminar. Justo pasé frente a Tacos Tequila y recordé cuando frecuentaba ese lugar, cuando no era tan visitado como ahora; es más, recordé cuando con los cuates de la cuadra, incluído el , una vez presenciando el cortejo procesional de “Jesús del Consuelo” (si mal no estoy) en el parque central, decidimos ir por el Parque “Isabel La Católica” a ver el anda con luces (aunque creo que la razón primordial era seguir viendo culitos, xD), en fin, jamás llegamos al mencionado recinto, ya que precisamente en Tacos Tequila. (more…)