“Basada en la obra del dramaturgo colombiano, Arturo Laguado, “El Gran Guiñol” (1,983), relata la vida circense desde una perspectiva natural y a la vez poco usual en el ámbito teatral, es decir, por su fina mezcla de tragedia y comedia matizados en un ambiente irreal, el cual es enmarcado de manera absurda utilizando cuidadosamente los conceptos de este tipo de teatro.
La obra gira en torno a diferentes situaciones; entre las que resaltan la inminente decadencia del “Ultimo Circo”, así como la picardía y la gracia de una trapecista que se torna en el centro de atención para todos los personajes.
La realización de esta obra de teatro surge como inquietud y mero desafío para los actores del Teatro de Arte Universitario, coincidiendo con la re inauguración de la sala de teatro del lugar.
Bienvenidos a dicha presentación y………
!Que empiece la función! “

Lo anterior es la información de adentro del programa de mano que se entregó a cada uno de los espectadores para la puesta en escena, “Circo El Gran Guiñol” y que escribimos e hicimos en conjunto. (inserta una foto)
La verdad tendría mucho que decir y contar acerca de esta obra y en vez de colocar la foto, hubiese querido ponerles un material audio-visual, pero lamentablemente no lo encontré, ya que fue grabado en un video-cassette y sabrá Dios donde estará, lamentable.
Entrando en materia, pues quisiera contarles un poco acerca de esta obra, que sería la primera en mi haber como actor y que también marcó definitivamente mi vida.
Al final del taller de teatro al que me había inscrito, teníamos que montar una obra y resultó que como no sabíamos que hacer, la directora Lic. Zoila Portillo hizo una adaptación del libro del Colombiano arriba mencionado; del cual resultó un magnífico guión – para mí – en todo sentido.
Mi personaje a interpretar, “Salimbene” era un ilusionista, que a la hora de caracterizarme se asemejaba mucho al gran “Mandrake”, por su atuendo, la barba y sombrero de copa y por supuesto su actividad en el circo, crear ilusionismo. Debía impostar la voz, cosa que fue un verdadero reto mantenerlo así y también me vestí de frac. Es el personaje que mas he querido.
Addendum:
Algo que se me pasó por alto resaltar es que el montaje se realizó en Noviembre de 2003.
Breve Reseña de mi parte: (incluído el elenco)
“El Gran Guiñol” era un circo en decadencia, su dueño, “Atlas” (Emilio Trujillo) el levantador de pesas, desconocía el porqué de la situación actual de su empresa, en donde las finanzas eran las mas afectadas, mismas que manipulaba “Salimbene” (su servidor) a su sabor y antojo, puesto que él había sido el primer administrador; era un aprovechado de la situación y dicho sea de paso hasta coqueteaba con “Melusa” (Lidia Godoy), la trapecista del circo; mujer que por su escultural y apetecible figura, ponía a sus pies a cualquier hombre y claro, no podía quedarse fuera de esta atracción, el ilusionista del circo; ah! y además era la esposa del alzador de pesas. “Rimplo” (Jairon Martínez) y “Pepino” (Walfred Monasterio) eran los dos payasos del circo, uno muy ingenuo y profundo enamorado de la trapecista y el otro un poco mas juguetón y delatador (respectivamente), sabían de los juegos de la trapecista y su intención de adueñarse de la institución y hacerlo por medio de conquistar al ilusionista; sin embargo “Vala” (Aurea Alvarado), la esposa del ilusionista, sabía todo lo que acaecia en el circo, pero su situación de sumisión no le permitía actuar de alguna forma y tratar de evitar primero las malas intenciones de la otra mujer y segundo que le quitase a su marido, descaradamente. “Pulic” (Christian Dávila) era el único confidente de la esposa del ilusionista y quien tampoco podía evitar nada, simplemente se dedicaba a escuchar la macabra idea de matar a la otra mujer y acabar con todos los sufrimientos de todos; pretendía hacerlo, clavandole un puñal y hacerla sufrir. Pero antes de que sucediera esto, “Salimbene” logra encarcelar al alzador de pesas, acusandolo de estafa y lleva a un “Detective” (Carlos Zaldaña) para que lo lleve a la cárcel. Logra impunemente su cometido.
En el acto final de la última función del circo, precisamente, ocurre que “Vala” asesina a “Melusa” y mientras que el público estupefacto y al mismo tiempo imaginando que se trata de un acto de la función, le preguntan a un “Espectador” (Carlitos de León) – los payasos – :
¿Qué opina usted de los profetas equivocados?
R/ Que son los unicos a quienes se les cumplen las profecías.
¿Y por qué reza por ellos?
R/ Porque odio las almas en pena.
Acto seguido, “Salimbene” despide al público bajando el sombrero y ordenando se cierre el telón…
(fin del segundo acto)
Bueno amigos y amigas, lo anterior es algo sintetizado de la obra, por supuesto, muy acortado, pero se los dejo con mucho cariño; espero les guste ya que tenía ratos de no escribir algo acerca del Teatro o relacionado a el. Asimismo es un homenaje para mis compañeros de elenco de esa oportunidad, a quienes no he visto y a quienes recordaré siempre con todo respeto.
Saludos!